70 niños y adolescentes «noquean» a la violencia y las adicciones en Las Malvinas

Date Un Chance Día del Deporte

En la Fundación Date Un Chance se noquea a la adversidad y se suda esperanza. Sobre un improvisado ring armado con pedazos de sogas en el rincón de una casa, 70 niños y adolescentes (52 varones y 18 mujeres) de la cooperativa Dignidad Popular, ubicada en el sector Las Malvinas, al sur de Guayaquil, encontraron en el boxeo un refugio contra la violencia y un escape a las adicciones, la delincuencia y el microtráfico.

Las Malvinas es una de las 21 zonas más críticas de Guayaquil, según un informe de 2020 elaborado por el Servicio Integrado de Seguridad ECU-911, para el cual se tomó en cuenta la cantidad de denuncias y llamadas realizadas por los ciudadanos. En ese entorno crecieron los niños que ahora golpean sus puños sobre sacos de boxeo como una suerte de desahogo.

La labor de Date un Chance a través del boxeo es un ejemplo cercano que ayuda a entender el papel que el deporte puede desempeñar en la promoción de los derechos humanos y el desarrollo económico y social. Justamente este martes 6 de abril se conmemora el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz, declarado en 2013 por la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Date un Chance llegó a Las Malvinas hace tres años. Daniel Vargas, uno de sus fundadores, llegó a este populoso barrio en busca de niños y jóvenes en condiciones de riesgo para brindarles ayuda. Cuando pasó por la cooperativa Dignidad Popular observó un cuadro tétrico: un niño de unos 10 años estaba tumbado en una vereda completamente inconsciente. Pensó que dormía, pero unos minutos después supo que estaba drogado. En ese momento Daniel supo que ese era el sitio indicado para trabajar y ayudar.

Al principio un morador del sector prestó un local para que opere la fundación. El primer día de atención llegaron unos 30 chicos a pedir ayuda. A todos se les dio alimento y se les brindó ayuda psicológica. Se establecieron acuerdos con clínicas de rehabilitación para restituir a los jóvenes a la sociedad. “Hubo chicos que terminaron el tratamiento y se rehabilitaron, pero cuando salían de la clínica volvían al mismo barrio, a la misma esquina, con la misma gente. Por lo que en poco tiempo recaían en el vicio”, cuenta Ana María Briones, otra de las fundadoras de la fundación.

En principio esto los desalentó, pero a Daniel se le ocurrió involucrar al deporte como proceso de prevención más que como una boya de salvación. La iniciativa empezó como un curso vacacional, pero debido a la gran acogida se convirtió en una escuela permanente de boxeo de la Fundación Date un Chance, que en noviembre de 2020 se convirtió en un club formativo legalizado, con personería jurídica y avalado por la Secretaría del Deporte.

“Cuando vimos que los chicos que entrenan acá tienen talento, decidimos hacer las gestiones para legalizarnos y permitirle a los deportistas que puedan federarse y hacer del boxeo una carrera profesional”, comenta Daniel Vargas.

Los entrenamientos se realizan todos los días en dos horarios (matutino y vespertino). Lo hacen en la parte alta de una casa que la fundación alquila. En ese lugar se improvisó un cuadrilátero y además se instalaron algunos elementos para el entrenamiento: varios sacos y algunas llantas.

Luis Castillo es uno de los entrenadores del club. Él considera que los jóvenes del sector tienen las condiciones para seguir en el box y que solo deben seguir practicando. “El sector (las Malvinas) tiene madera para el box. Yo creo que el hecho de que los niños y jóvenes están en la calle ha ayudado, porque en la calle es donde está la pelea”, explica el adiestrador .

Una de las figuras destacadas del club es Ismael Borja, de 11 años, quien en 2019 ganó la medalla de oro en el campeonato Guantes de Oro. A pesar de su corta edad es uno de los más rápidos para aprender las técnicas del boxeo. Su ídolo es el exboxeador Floyd Mayweather y quiere seguir sus pasos. Según su entrenador, tiene el biotipo para ser un campeón, pero necesita pulir detalles.

También hay mujeres. Las hermanas Karla, Jeimy, Valentina y Ashley Estrada entrenan todos los días a doble turno. Ellas tienen al box como una herramienta para fortalecer su disciplina. Sueñan con convertirse en deportistas profesionales, ayudar a su familia y representar al país en torneos internacionales.

Un pilar fundamental en la formación integral de las hermanas Estrada es su madre Heidy Valencia, de 30 años. Ella es madre soltera y trabaja todos los días desde las 07:00 hasta las 14:00 en un cáterin (empresa de servicio de comida), en el sur de Guayaquil.

Para ella es importante que sus hijas practiquen el box, pero explica que para eso deben ganárselo con su disciplina. “El box les ha ayudado a disciplinarse más. Ellas saben que si bajan en las notas del colegio no pueden ir a entrenar”, comenta Heidy.

En Date un Chance los deportistas reciben atención médica, a través de evaluaciones periódicas de desarrollo muscular, crecimiento y exámenes clínicos, adicionalmente se los ayuda con vitaminas y colaciones diarias. A los deportistas más vulnerables se le proporciona diariamente un almuerzo.

Todos estos servicios son gratuitos. La fundación subsiste gracias al apoyo permanente de sus fundadores y a las donaciones de personas generosas a través de su página web o por medio de transferencia bancaria a la cuenta Banco del Pacífico: No. 1055146538 a nombre de: FUNDACH.

Texto: Luis Cheme. | Fotos: Cortesía y William Orellana.

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